¿Qué es un rebote duro y cómo reducirlo?

¿Qué es un rebote duro y cómo reducirlo?

¿Qué es un rebote duro?


Un rebote duro o hard bounce señala que al destinatario se le ha enviado efectivamente el correo electrónico, pero fue imposible ser entregado por alguna razón en concreto.

El rebote duro es una de las estadísticas que no suele tener su debida importancia a la hora de revisar métricas, puesto que se saben mirar otras, como la tasa de apertura o de clics.

Este es un grave error, ya que si no se le presta la debida atención al rebote duro se seguirán enviando correos o boletines informativos a destinatarios que lo más probable es que jamás los reciban y abran, lo que afectará a la estrategia de email marketing.

¿Por qué se produce un rebote duro?


Las razones por las cuales se produce el rebote duro son:

  1. Dirección de correo erróneo
  2. El servidor bloqueó la entrega
  3. Faltas ortográficas en el correo
  4. Nombre de dominio desactualizado
  5. Correo abandonado

1. Dirección de correo erróneo

Una de las causas por las cuales se visualiza rebotes duros es porque las campañas fueron enviadas a correos erróneos, es decir, falsos a propósito.

Es una práctica en la que se basa registrarse, pero dando correos inexistentes.

2. El servidor bloqueó la entrega

El servidor del destinatario bloquea la entrega cuando ha identificado que en el correo enviado hay alguna sección (en el asunto o contenido) de spam.

Aunque no estés enviando ningún tipo de spam, de igual manera lo hará si el comportamiento habitual del receptor es no abrir tus correos.

3. Faltas ortográficas en el correo

Otras de las razones son porque el usuario sin querer ha cometido una o varias faltas ortográficas en alguna parte de su correo electrónico que no permiten que tus correos lleguen a él y por ende no los reciba.

Este error por parte del usuario puede ser accidental.

4. Nombre de dominio incorrecto

Siguiendo con los errores, en la estructura del correo, el usuario colocó en la parte del dominio uno incorrecto o que ya no existe actualmente.

Con dominio hago referencia al texto que se encuentra después del «@», por ejemplo, gmail.com u outlook.com.

5. Correo abandonado

En este caso se produce el rebote duro no porque el usuario haya escrito erróneamente o dejado un correo electrónico falso, sino porque lo usaba, pero ahora ya no.

Un correo abandonado es el claro ejemplo de una razón permanente para ya no enviar correos.

Consecuencias de los rebotes duros


Una de las consecuencias que genera el rebote duro o hard bounce es que tu estrategia de email marketing se verá afectada por no ofrecer los resultados planteados desde el inicio.

Otra consecuencia es que los receptores no recibirán ninguno de tus correos informativos u ofertas, por lo que no aportará para el ROI (retorno de inversión) o al objetivo puntual (como, por ejemplo, que entren a tu web)

Por último, el rebote duro perjudicará con el tiempo a la reputación de tu IP, lo que causará que tus correos tengan menos entregabilidad y seas marcado como SPAM por el servidor.

Te recomiendo leer: 10 ideas para personalizar tus correos electrónicos

¿Cómo reducir el rebote duro?


Para reducir el rebote duro hay varios procesos que puedes implementar como, por ejemplo, el doble opt-in y el de realizar una limpieza frecuentemente de forma manual o automática.

1. Doble opt-in

Esta técnica no elimina el rebote duro actual, pero lo previene, es decir, el doble opt-in es un proceso de doble validación para confirmar una suscripción.

Agregando el paso extra de «Confirmación» tendrás a tu disposición una base de suscriptores que en verdad están interesados en recibir tu contenido y sobre todo que no han ingresado un correo falso o mal escrito.

2. Limpieza frecuente

Un proceso que te asegura con mayor eficiencia reducir el hard bounce es la limpieza frecuente.

Esta técnica se basa en que de manera manual o automática elimines aquellos suscriptores que están provocando el rebote duro y por ende la deficiencia de tus estrategias de email marketing.

Para eliminarlos debes empezar con los suscriptores que no han abierto tus correos y después seguir con los inactivos, con este proceso ocasionas que tu lista se limpie y esté en buen estado.

Si aplicas correctamente el doble opt-in y la limpieza frecuente conseguirás una lista de calidad.

Diferencia entre rebote duro y rebote suave


Para que entiendas con mejor facilidad la diferencia entre rebote duro y rebote suave, conoce primero el concepto de este último.

El rebote suave o soft bounce ocurre cuando el correo es reconocido por el servidor, pero aun así se lo devuelve al remitente porque se produjo un fallo temporal.

El fallo temporal puede producirse porque:

  • Hay fallos con el DNS
  • La bandeja de entrada del receptor está llena
  • El mensaje del correo es muy grande

Entonces, conociendo ya su concepto y el por qué se produce, conoce la principal diferencia… La diferencia que existe entre el rebote duro y el rebote suave es que el primero es un fallo permanente y el segundo uno temporal.

En otras palabras, el rebote duro no tiene solución con los correos y el rebote suave si tiende a tener una solución para recuperar a los suscriptores (volverlos a activarlos con la marca)

Aunque cabe mencionar que si se acumulan los rebotes suaves de un mismo correo llegará su eliminación, como en el caso de los rebotes duros.

En las herramientas profesionales de email marketing es fácil diferenciarlos a ambos, debido a que los tienen divididos, así que sabrás cuáles son hard bounce y cuáles son soft bounce.

Conclusión

No solo existe la métrica de apertura, clics o de conversión, hay otras como la tasa de rebote que se debe tener en cuenta para analizar y mejorar.

Recuerda que la entregabilidad es clave para que mejoren tus campañas, por tanto, debes mantener en lo más mínimo posible tu tasa de rebote para alcanzar los máximos beneficios.

¿Conocías todo esto acerca del rebote duro y rebote suave?

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