Características del texto: qué son, cuáles son y ejemplos

Un texto es una unidad de comunicación que organiza palabras e ideas para transmitir un mensaje con una intención determinada. Puede ser escrito u oral y adaptarse a diferentes situaciones, públicos y propósitos.

Las características del texto son las propiedades que permiten que un mensaje tenga sentido, esté organizado y pueda ser comprendido por el receptor.

Entre las propiedades fundamentales de un texto destacan la coherencia, la cohesión y la adecuación. Además, un texto puede presentar otras características relacionadas con su intención comunicativa, estructura, claridad, corrección y precisión.

En esta guía encontrarás:

  • Preguntas frecuentes sobre los textos.
  • Qué son las características del texto.
  • Cuáles son las principales características de un texto.
  • Qué significan la coherencia, cohesión y adecuación.
  • Ejemplos de cada característica.
  • Características según el tipo de texto.

¿Qué son las características del texto?

Las características del texto son las propiedades que permiten que un conjunto de palabras e ideas forme un mensaje comprensible y adecuado para una determinada situación comunicativa.

Para que un texto cumpla correctamente su función, sus ideas deben estar relacionadas, organizadas y adaptadas a su propósito y destinatario.

Por ejemplo, no se redacta de la misma manera un correo empresarial, una noticia, un cuento, una receta o un trabajo académico. Cada uno utiliza una estructura, un lenguaje y un nivel de formalidad determinados.

Entre las propiedades más importantes de cualquier texto se encuentran la coherencia, la cohesión y la adecuación.

¿Cuáles son las características de un texto?

No existe una única lista universal que establezca exactamente un número determinado de características. Sin embargo, hay varias propiedades que permiten analizar la calidad, organización y función de un texto.

Las principales son:

  1. Coherencia
  2. Cohesión
  3. Adecuación
  4. Intención comunicativa
  5. Unidad temática
  6. Estructura
  7. Claridad
  8. Corrección
  9. Precisión
  10. Adaptación al contexto y al destinatario

Ahora podemos explicar cada una.

1. Coherencia

La coherencia es la propiedad que permite que las ideas de un texto estén relacionadas entre sí y desarrollen un sentido global.

Un texto coherente mantiene una unidad temática y presenta las ideas siguiendo una organización lógica.

Por ejemplo:

María estudia para su examen de matemáticas. Después de repasar las fórmulas, resolvió varios ejercicios para comprobar si había comprendido el tema.

Las dos oraciones están relacionadas porque desarrollan una misma situación.

En cambio, si después de la primera oración apareciera:

María estudia para su examen de matemáticas. Los elefantes pueden pesar varios miles de kilogramos.

Las ideas no mantienen una relación lógica dentro del contexto.

En resumen: la coherencia hace que el texto tenga sentido como un conjunto.

2. Cohesión

La cohesión es la relación que se establece entre las diferentes partes de un texto mediante recursos lingüísticos.

Entre estos recursos se encuentran:

  • Conectores.
  • Pronombres.
  • Conjunciones.
  • Repeticiones controladas.
  • Sustituciones.
  • Referencias a información mencionada anteriormente.

Por ejemplo:

Carlos terminó su trabajo. Después, revisó los resultados y finalmente envió el documento.

Los conectores después y finalmente ayudan a relacionar las acciones.

La cohesión permite que las oraciones y párrafos estén conectados entre sí y no funcionen como frases independientes.

3. Adecuación

La adecuación consiste en adaptar el lenguaje y la forma de comunicación al destinatario, contexto, propósito y situación.

Por ejemplo, no utilizarías exactamente el mismo lenguaje para:

  • Escribir un correo a una empresa.
  • Enviar un mensaje a un amigo.
  • Redactar un trabajo universitario.
  • Crear un anuncio publicitario.

Un correo empresarial podría comenzar con:

Estimado señor García:

Mientras que un mensaje dirigido a un amigo podría utilizar:

Hola, ¿cómo estás?

Ambos pueden comunicar correctamente una idea, pero utilizan diferentes registros porque están dirigidos a situaciones y destinatarios distintos.

4. Intención comunicativa

Todo texto tiene una intención comunicativa, es decir, busca producir algún efecto o transmitir determinado mensaje.

Entre las intenciones más habituales están:

  • Informar.
  • Explicar.
  • Persuadir.
  • Entretener.
  • Enseñar.
  • Narrar.
  • Dar instrucciones.

Por ejemplo, una noticia busca principalmente informar, mientras que un anuncio publicitario intenta persuadir al consumidor.

Identificar la intención comunicativa ayuda a comprender por qué el autor eligió determinado lenguaje y estructura.

5. Unidad temática

Un texto debe desarrollar un tema central y mantener una relación lógica entre sus ideas.

Esto no significa que todas las oraciones tengan que repetir exactamente la misma información. Las ideas secundarias pueden aportar ejemplos, explicaciones, datos o argumentos, pero deben estar relacionadas con el tema principal.

Por ejemplo, en un texto sobre los beneficios de correr, podemos hablar de:

  • resistencia cardiovascular;
  • fortalecimiento muscular;
  • gasto energético;
  • adaptación al entrenamiento.

Todos esos puntos desarrollan el mismo tema.

6. Estructura

La estructura organiza la información para que el lector pueda seguir el desarrollo del mensaje.

Dependiendo del tipo de texto, la estructura puede variar.

Una estructura frecuente es:

Introducción → desarrollo → conclusión

Por ejemplo:

  • En la introducción se presenta el tema.
  • En el desarrollo se explican las ideas principales.
  • En la conclusión se resumen o cierran las ideas desarrolladas.

No todos los textos tienen exactamente esta estructura, por lo que debe considerarse según el género y propósito del contenido.

7. Claridad

La claridad consiste en expresar las ideas de manera que el lector pueda comprenderlas sin dificultades innecesarias.

Para mejorar la claridad conviene:

  • Utilizar palabras apropiadas para el público.
  • Evitar ambigüedades innecesarias.
  • Organizar correctamente las ideas.
  • Construir oraciones comprensibles.
  • Explicar los conceptos que puedan resultar desconocidos.

Un texto puede contener información correcta y, aun así, resultar difícil de comprender si está mal organizado o utiliza un lenguaje innecesariamente complejo.

8. Corrección

La corrección implica respetar las normas de escritura y construcción del idioma.

Incluye aspectos como:

  • Ortografía.
  • Gramática.
  • Puntuación.
  • Concordancia.
  • Construcción adecuada de las oraciones.

Por ejemplo:

Incorrecto: Los estudiantes realizó el trabajo.

Correcto: Los estudiantes realizaron el trabajo.

La corrección contribuye a que el mensaje sea comprensible y evita interpretaciones equivocadas.

9. Precisión

La precisión consiste en utilizar palabras que expresen con exactitud la idea que se quiere comunicar.

Por ejemplo, no es lo mismo decir:

El producto es bueno.

que:

El producto tiene una batería de 5.000 mAh y ofrece hasta 10 horas de autonomía.

La segunda expresión proporciona información más concreta y reduce la ambigüedad.

La precisión es especialmente importante en textos científicos, técnicos, académicos, informativos y profesionales.

10. Adaptación al contexto y al destinatario

Un texto debe considerar quién lo leerá, por qué se escribe y en qué situación será utilizado.

La misma información puede expresarse de distintas maneras dependiendo del público.

Por ejemplo, una explicación sobre programación dirigida a estudiantes principiantes utilizará términos diferentes de una documentación técnica destinada a desarrolladores experimentados.

Esta adaptación está estrechamente relacionada con la adecuación, por lo que no debemos tratarla como una propiedad completamente independiente.

Propiedades fundamentales de un texto

Aunque un texto puede presentar muchas características, existen tres propiedades fundamentales que permiten evaluar si está correctamente construido: coherencia, cohesión y adecuación.

Estas propiedades están relacionadas entre sí, pero cumplen funciones diferentes.

Coherencia

La coherencia permite que las ideas de un texto estén relacionadas y formen un significado global.

Un texto coherente desarrolla un tema reconocible y organiza la información de manera lógica. Las ideas secundarias deben aportar información relacionada con la idea principal.

Ejemplo:

Laura quiere aprender inglés. Por eso, estudia vocabulario todos los días y practica conversaciones durante la semana.

Las dos oraciones están relacionadas con el mismo tema: el aprendizaje del inglés.

En cambio:

Laura quiere aprender inglés. Los volcanes pueden alcanzar temperaturas muy elevadas.

Las dos oraciones son correctas individualmente, pero juntas no desarrollan una idea global coherente.

¿Cómo saber si un texto tiene coherencia?

Puedes comprobarlo preguntándote:

  • ¿El texto mantiene un tema central?
  • ¿Las ideas están relacionadas?
  • ¿Existe una secuencia lógica?
  • ¿Las ideas secundarias ayudan a desarrollar el tema?
  • ¿El texto tiene sentido como conjunto?

Cohesión

La cohesión permite conectar las diferentes partes de un texto mediante recursos lingüísticos.

Para conseguir cohesión se utilizan, entre otros:

  • Conectores.
  • Pronombres.
  • Conjunciones.
  • Sinónimos.
  • Repeticiones controladas.
  • Sustituciones.
  • Referencias a información mencionada anteriormente.

Ejemplo:

Pedro compró una computadora nueva. El equipo tiene 16 GB de memoria RAM. Además, cuenta con almacenamiento SSD.

En este ejemplo, «el equipo» hace referencia a la computadora mencionada anteriormente y «además» conecta la nueva información con la anterior.

Sin estos recursos, un texto puede sentirse como una sucesión de oraciones aisladas.

Algunos recursos de cohesión

RecursoEjemplo
Conectorademás, sin embargo, por lo tanto
PronombreMaría llegó. Ella estaba cansada.
Sinónimoautomóvil → vehículo
Repetición controladaEl producto… El producto…
Conjuncióny, pero, aunque, porque

La cohesión, por tanto, trabaja principalmente sobre cómo se conectan las partes del texto.

Adecuación

La adecuación consiste en adaptar el texto a la situación comunicativa en la que será utilizado.

Para ello se debe considerar:

  • Quién recibe el mensaje.
  • Cuál es el propósito.
  • En qué contexto se comunica.
  • Qué nivel de formalidad corresponde.
  • Qué tipo de lenguaje comprende el destinatario.

Por ejemplo, no escribirías de la misma manera:

A un amigo:

Hola, ¿me puedes enviar el documento cuando tengas un momento?

A una empresa:

Estimados señores:
Les agradecería que me enviaran el documento solicitado.

Ambos mensajes tienen una finalidad similar, pero el registro cambia porque también cambia la situación comunicativa.

¿Cómo saber si un texto es adecuado?

Pregúntate:

  1. ¿Está dirigido al público correcto?
  2. ¿Utiliza un lenguaje apropiado?
  3. ¿El nivel de formalidad corresponde a la situación?
  4. ¿El contenido cumple el propósito para el que fue escrito?

Diferencia entre coherencia, cohesión y adecuación

Una forma sencilla de distinguirlas es:

PropiedadPregunta principal
Coherencia¿El texto tiene sentido y mantiene una relación lógica entre sus ideas?
Cohesión¿Las oraciones y partes del texto están correctamente conectadas?
Adecuación¿El texto está adaptado al destinatario, propósito y contexto?

Por ejemplo, un texto puede tener cohesión porque utiliza correctamente conectores y pronombres, pero ser poco coherente si sus ideas no guardan relación. También puede ser coherente y cohesionado, pero poco adecuado si utiliza un lenguaje demasiado técnico para su público.

Características según el tipo de texto

Las características de un texto también dependen de su finalidad y forma de comunicación. Por eso, un texto narrativo no se construye de la misma manera que uno argumentativo, expositivo o instructivo.

Texto narrativo

El texto narrativo relata acontecimientos reales o ficticios protagonizados por personajes en un determinado tiempo y espacio.

Sus características habituales son:

  • Presenta personajes.
  • Desarrolla acontecimientos.
  • Tiene una secuencia temporal.
  • Puede incluir un narrador.
  • Suele presentar una situación inicial, desarrollo y desenlace.

Ejemplo: cuentos, novelas, relatos y algunas crónicas.

Texto descriptivo

El texto descriptivo presenta las características, cualidades o propiedades de una persona, objeto, lugar, animal o situación.

Puede utilizar:

  • Adjetivos.
  • Detalles físicos o sensoriales.
  • Comparaciones.
  • Información específica sobre aquello que se describe.

Ejemplo:

La casa tenía paredes blancas, grandes ventanas y un jardín estrecho rodeado de árboles.

El objetivo es permitir que el lector pueda formarse una representación mental de aquello que se describe.

Texto expositivo

El texto expositivo tiene como finalidad explicar o presentar información sobre un tema de manera organizada.

Sus características suelen incluir:

  • Información objetiva.
  • Explicaciones.
  • Definiciones.
  • Datos y ejemplos.
  • Organización lógica de la información.
  • Lenguaje claro.

Ejemplos: artículos educativos, libros de texto, enciclopedias y materiales de divulgación.

Texto argumentativo

El texto argumentativo presenta una postura o tesis y utiliza argumentos para defenderla o justificarla.

Suele incluir:

  • Una tesis o posición.
  • Argumentos.
  • Evidencias o ejemplos.
  • Explicaciones que respaldan la postura.
  • Una conclusión.

Ejemplo: un artículo de opinión que defiende una determinada posición sobre un tema.

Texto instructivo

El texto instructivo explica cómo realizar una actividad o completar un procedimiento.

Sus características habituales son:

  • Pasos ordenados.
  • Instrucciones claras.
  • Secuencia lógica.
  • Verbos que indican acciones.
  • Información concreta.

Ejemplos: recetas, manuales de uso, instrucciones de instalación y guías de procedimientos.

Texto científico

El texto científico comunica conocimientos, resultados o explicaciones relacionados con la ciencia.

Suele caracterizarse por:

  • Lenguaje especializado.
  • Precisión terminológica.
  • Presentación organizada de la información.
  • Evidencias y datos.
  • Explicaciones fundamentadas.

Ejemplos: artículos científicos, informes de investigación y publicaciones académicas.

¿Todos los textos pertenecen a un solo tipo?

No necesariamente. Un mismo texto puede combinar diferentes formas de comunicación.

Por ejemplo, un artículo puede ser principalmente expositivo, pero incluir una descripción, una narración breve o argumentos para desarrollar determinadas ideas.

Por eso, la clasificación depende de la finalidad predominante del texto.

Ejemplos de las características de un texto

Las características de un texto pueden entenderse mejor mediante ejemplos. Una misma idea puede expresarse de forma diferente dependiendo de su coherencia, cohesión, adecuación, claridad y corrección.

Ejemplo de coherencia

Un texto coherente mantiene una relación lógica entre sus ideas.

Ejemplo:

El ejercicio regular puede mejorar la resistencia física. Para conseguirlo, es importante mantener una rutina constante y aumentar progresivamente la duración de las sesiones.

Las dos oraciones desarrollan el mismo tema y la segunda amplía la información presentada en la primera.

Ejemplo sin coherencia:

El ejercicio regular puede mejorar la resistencia física. Las ballenas viven en los océanos y algunas especies realizan largas migraciones.

Las dos afirmaciones pueden ser verdaderas, pero no existe una relación lógica entre ellas dentro del contexto.

Ejemplo de cohesión

La cohesión permite conectar las diferentes partes de un texto.

Ejemplo:

Marta compró una computadora nueva porque necesitaba trabajar desde casa. El equipo tiene suficiente memoria para ejecutar los programas que utiliza y, además, cuenta con almacenamiento SSD.

En este caso:

  • «El equipo» sustituye a «la computadora nueva».
  • «Además» conecta una información con otra.
  • «Porque» establece una relación entre causa y consecuencia.

Estos recursos hacen que las oraciones estén conectadas.

Ejemplo de adecuación

La adecuación depende del destinatario, propósito y contexto.

Para un mensaje informal:

Hola, Juan. ¿Me puedes enviar el archivo cuando puedas?

Para una comunicación formal:

Estimado señor Juan Pérez:
Le agradecería que me enviara el archivo solicitado cuando le sea posible.

El mensaje es similar, pero cambia el registro porque cambia la situación comunicativa.

Ejemplo de claridad

Un texto claro expresa la información de manera directa.

Poco claro:

La realización de determinadas acciones relacionadas con el mantenimiento del equipo puede contribuir de alguna manera a que este tenga un funcionamiento posiblemente más adecuado.

Más claro:

Realizar un mantenimiento periódico ayuda a que el equipo funcione correctamente.

La segunda versión transmite la misma idea de manera más directa.

Ejemplo de corrección

La corrección implica respetar las normas gramaticales y ortográficas.

Incorrecto:

Los estudiantes realizó las actividades y después entregó los trabajos.

Correcto:

Los estudiantes realizaron las actividades y después entregaron los trabajos.

La segunda oración mantiene correctamente la concordancia entre el sujeto y los verbos.

Ejemplo de precisión

La precisión consiste en utilizar palabras que expresen la información con exactitud.

Poco preciso:

El teléfono tiene una batería muy grande y dura bastante.

Más preciso:

El teléfono incorpora una batería de 5.000 mAh y ofrece hasta 12 horas de autonomía.

La segunda versión proporciona datos concretos y reduce la ambigüedad.

Ejemplo completo

Estas características también pueden aparecer juntas:

El agua potable debe almacenarse en recipientes limpios y cerrados. Además, se recomienda mantenerlos alejados de sustancias contaminantes para evitar que el agua pierda su calidad.

Este pequeño texto:

  • mantiene un tema central;
  • presenta coherencia;
  • utiliza cohesión mediante «además»;
  • emplea un lenguaje claro;
  • proporciona información precisa;
  • y resulta adecuado para un texto informativo.

¿Qué características debe tener un texto bien escrito?

Un texto bien escrito debe transmitir su mensaje de forma comprensible, organizada y adecuada para el lector y la situación comunicativa.

Aunque las características pueden variar según el tipo de texto, conviene que cumpla con los siguientes aspectos:

  • Coherencia: las ideas mantienen una relación lógica y desarrollan un tema.
  • Cohesión: las oraciones y párrafos están conectados mediante recursos lingüísticos.
  • Adecuación: el lenguaje corresponde al destinatario, propósito y contexto.
  • Claridad: las ideas se expresan de manera fácil de comprender.
  • Corrección: respeta las normas gramaticales, ortográficas y de puntuación.
  • Precisión: utiliza términos que expresan con exactitud lo que se quiere comunicar.
  • Estructura: organiza la información de acuerdo con el propósito y tipo de texto.
  • Intención comunicativa: tiene un propósito identificable, como informar, explicar, persuadir, narrar o instruir.

No todos los textos necesitan presentar estas características exactamente de la misma manera. Por ejemplo, un cuento puede utilizar un lenguaje creativo, mientras que un informe científico requiere mayor precisión y terminología especializada.

¿Por qué son importantes estas características?

Porque permiten que el lector pueda comprender, interpretar y utilizar correctamente la información.

Un texto puede contener información interesante, pero si sus ideas están desordenadas, utiliza un lenguaje inadecuado o presenta errores que dificultan la comprensión, su capacidad para comunicar el mensaje disminuye.

¿Cuáles son las características de los textos escritos?

Los textos escritos utilizan palabras organizadas para transmitir información, ideas, conocimientos o experiencias mediante un medio escrito.

Además de las propiedades generales de cualquier texto, como la coherencia, cohesión y adecuación, un texto escrito suele prestar especial atención a aspectos como:

  • Organización: las ideas se distribuyen de forma ordenada en oraciones y párrafos.
  • Puntuación: los signos de puntuación ayudan a separar y relacionar las ideas.
  • Ortografía: las palabras deben escribirse de acuerdo con las normas del idioma.
  • Gramática: las oraciones deben mantener una construcción adecuada.
  • Claridad: el lector debe poder comprender el mensaje sin dificultades innecesarias.
  • Precisión: las palabras utilizadas deben expresar correctamente lo que se quiere comunicar.
  • Permanencia: a diferencia de una conversación espontánea, el contenido escrito puede conservarse, revisarse y consultarse posteriormente.

Estas características pueden variar según el propósito y el género del texto. Un artículo académico, una novela, una noticia y un correo empresarial, por ejemplo, tienen diferentes formas de organización y utilizan distintos registros.

¿Cuál es la diferencia entre un texto oral y uno escrito?

La principal diferencia está en el medio y la forma en que se desarrolla la comunicación.

El lenguaje oral suele apoyarse en elementos como la entonación, las pausas, los gestos y la interacción inmediata entre los participantes. En cambio, el texto escrito depende principalmente de las palabras, la estructura, la puntuación y la organización de la información para transmitir el mensaje.

Por eso, al escribir es especialmente importante organizar las ideas y proporcionar suficiente contexto para que el lector pueda interpretar el contenido sin depender de elementos presentes en una conversación.

Preguntas frecuentes sobre las características del texto

¿Cuáles son las características de un texto?

Las principales características de un texto son la coherencia, cohesión y adecuación. También son importantes la intención comunicativa, unidad temática, estructura, claridad, corrección y precisión.

Estas características permiten organizar las ideas, relacionarlas entre sí y adaptar el mensaje al propósito y al destinatario.

¿Cuáles son las 7 características de un texto?

No existe una clasificación universal que establezca exactamente siete características para todos los textos. Una forma práctica de resumir las principales es:

  1. Coherencia.
  2. Cohesión.
  3. Adecuación.
  4. Intención comunicativa.
  5. Unidad temática.
  6. Claridad.
  7. Corrección.

Según el tipo de texto y el enfoque utilizado, pueden añadirse otras propiedades como precisión, estructura y adaptación al contexto.

¿Qué características debe tener un texto?

Un texto debe presentar ideas relacionadas y organizadas, utilizar un lenguaje adecuado para su destinatario y cumplir una intención comunicativa.

También debe procurar claridad, corrección y precisión. La importancia de cada característica depende del tipo de texto y del propósito con el que fue creado.

¿Cuáles son las características formales de un texto?

Las características formales están relacionadas con la manera en que el texto se presenta y organiza. Entre ellas se encuentran la ortografía, puntuación, estructura de los párrafos, organización de los apartados y construcción gramatical.

Estas características ayudan a presentar la información de forma ordenada y facilitan su lectura.

¿Cómo identificar las características de un texto?

Para identificar las características de un texto puedes analizar:

  1. El tema: ¿de qué trata?
  2. La intención: ¿qué pretende conseguir el autor?
  3. La estructura: ¿cómo está organizada la información?
  4. La coherencia: ¿las ideas tienen relación lógica?
  5. La cohesión: ¿cómo se conectan las oraciones y párrafos?
  6. La adecuación: ¿el lenguaje corresponde al público y contexto?
  7. El tipo de texto: ¿es narrativo, descriptivo, expositivo, argumentativo, instructivo, etc.?

Este análisis permite determinar cómo está construido y qué función cumple.

Conclusión

Las características del texto permiten que un mensaje pueda organizarse, comprenderse y cumplir adecuadamente su propósito comunicativo.

Entre las propiedades fundamentales destacan la coherencia, la cohesión y la adecuación. A ellas se suman aspectos como la intención comunicativa, unidad temática, estructura, claridad, corrección y precisión.

Estas características no se manifiestan exactamente de la misma manera en todos los textos. Un relato, un artículo académico, una noticia, una guía de instrucciones o un correo empresarial requieren diferentes formas de organización y lenguaje.

Comprender estas propiedades permite analizar mejor los textos y mejorar la manera de escribirlos.

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